Al llegar el invierno y con él la nieve, nuestro amigo, la describe como algo precioso, casi mágico. Le encanta mirarla y disfruta limpiando la entrada de nieve. Pero al pasar "motoniveladora", sorpresa! Tiene que volver a limpiar la nieve. En poco tiempo la situación se torna completamente diferente, nuestro amigo se cansa de pasar la pala, de limpiar nieve, de la naturaleza y en definitiva, de Canadá.
Esta historia, no es más que una versión de "un erasmus en Helsinki". Historia que anda pululando por Internet desde hace muuuucho tiempo y con la que me he reído tanto o más que con el "argentino". Y ahora bien, por qué os he soltado este rollo? Fácil, baja y entenderás la historia del "argentino".

Podría mentir y decir que estoy en el bosque, justo después de una nevada pero...
...no, siento decepcionaros. Estoy en la entrada de mi casa, todavía no son las 7 A.m. y ya llevamos casi una hora recogiendo nieve.Esta tipo de nevadas no son habituales en el sur de Finlandia, pero si se dan de vez en cuando. En los casi 4 años que llevo viviendo aquí, nunca me había sucedido nada parecido.
Al despertar, esta mañana, y ver tanta nieve, me enfadé y salí refunfuñando, pero después de un rato salió la caballería en mi auxilio y terminamos tomando fotos de todo, automáticamente pensé que tenía una entrada.
Ya en el coche, de camino al trabajo, me acordé del mp3 que Zerathul me envió, de la "motoniveladora" y del argentino...
Os dejo una foto más, la de la victoria. Después de recoger la entrada todavía había que darle "un repaso" al coche.
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